Biografía de Alfonso II El Casto

Rey de Asturias y de León (759 – 842).

Hijo de Fruela I de Munia, el carácter electivo de la monarquía asturiana hizo que el sucesor de su padre fuera Aurelio (768), el primero de los llamados reyes holgazanes de Asturias.

A éste sucedió Silo (774), tras cuya muerte los nobles eligieron a Alfonso II, todavía adolescente, que sin embargo fue apartado del trono por un hijo bastardo de Alfonso I, Mauregato, que reinó entre los años 783 y 788 y al que se atribuye, sin ninguna base histórica, el tributo de las cien doncellas a Abd al-Rahmán I de Córdoba.

Su sucesor fue Bermudo I el Diácono, que ante el avance de los musulmanes optó por renunciar al trono y cederlo a su sobrino Alfonso II, a la sazón refugiado en Álava (791).

Su reinado significó la recuperación de la iniciativa de los asturianos frente a los musulmanes y la continuidad de las campañas conquistadoras iniciadas por su padre Fruela I y su abuelo Alfonso I.

En el año 794 las tropas de Alfonso II atacaron y derrotaron a las del emir Hisam I de Córdoba, pero al año siguiente el propio rey tuvo que huir de Álava acosado por el comandante supremo de las tropas del emir, Abd al-Karim.

En el año 798 el rey cristiano supo aprovechar la guerra civil que enfrentaba al nuevo emir al-Hakam., hijo de Hisam I, con su tío Sulaymán para hacer avanzar sus tropas hasta Lisboa y ocupar la ciudad.

En los años siguientes tuvo que enfrentarse de nuevo a Abd al-Karim, que volvió a ocupar Álava y derrotó a un ejército de Alfonso II que contaba con la participación de su aliado navarro Velasco.

En el 825, fue el propio Abd al-Rahmán quien atacó Álava y también Galicia, pero el reino asturleonés ya no experimentó ningún retroceso territorial.

Alfonso II restableció la legislación visigótica y propició el renacimiento carolingio en el norte de la península Ibérica. Hacia el año 800 mandó una embajada a Carlomagno y pactó alianzas a pesar de la oposición (según la leyenda, puesto que la historia no lo ha confirmado) de una parte de la nobleza asturiana encabezada por Bernardo del Carpio. Por otra parte, abandonó la antigua capital, Cangas de Onís, y estableció su corte en Oviedo, que muy pronto fue elevada a la categoría de sede episcopal.

Con la colaboración de la Iglesia, restauró antiguas diócesis y repobló la cuenca alta del río Ebro y el valle del río Ulla. Fue durante este proceso cuando el obispo Teodomiro creyó hallar en el antiguo recinto funerario de Compostela el sepulcro del apóstol Santiago.

El sucesor de Alfonso II fue su primo Ramiro I.

Autor entrada: Diego Torres

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