Biografía de Alfonso VII de Castilla, El Emperador

Rey de Castilla y de León (Caldas de Reyes, 1 de marzo de 1105 – Fresneda, 21 de agosto de 1157).

Hijo de la reina Urraca y de su primer esposo, Raimundo de Borgoña. Cuando Urraca casó en segundas nupcias con Alfonso I de Aragón el Batallador, una parte de la nobleza pretendió que Alfonso VII ocupara el trono, pero la victoria de los partidarios de su madre le apartó a las tierras gallegas, donde fue proclamado rey de Galicia por el arzobispo de Santiago de Compostela, Gelmírez, en el año 1111. A la muerte de su madre, en 1126, asumió finalmente la corona de Castilla y León.

Su primer objetivo fue luchar contra Aragón para recuperar los territorios ocupados por su padrastro Alfonso el Batallador, pero ambos reyes acordaron la paz en Tamara, de tal modo que el rey castellano renunció a las conquistas de sus antecesores y el aragonés a las ciudades de Castilla que había tomado, Tras este pacto, dedicó sus esfuerzos a la conquista de tierras musulmanas: en 1131 ocupó Castrojeriz, y convirtió a Sayf al-Dawlá de Zaragoza en su vasallo.

Sin embargo. a la muerte de Alfonso el Batallador penetró de nuevo en territorio aragonés, tomó La Rioja y avanzó por el Ebro hacia el este. Al año siguiente, fue coronado emperador en León en presencia de los nobles cristianos que le rendían vasallaje, entre ellos Guillermo VI de Montpellier, Alfonso de Tolosa y García VI de Pamplona.

Tras su matrimonio con Berenguela, hermana de Ramón Berenguer IV, conde de Barcelona, estableció frecuentes acuerdos con la nobleza catalana. En 1140 pactó en Carrión una alianza militar contra García VI de Pamplona, que saqueaba las fronteras de Castilla y Aragón. Pero el mismo año firmó la paz con el navarro y acordó el matrimonio de su primogénito, Sancho, con la princesa Blanca, con lo que afianzó su influencia en el reino de Navarra.

Sin embargo, en la misma época la perdió en Portugal, donde su tía Teresa consolidó un reino independiente y, en 1143, su primo Alfonso Enríquez, hijo de Teresa, adoptó el título de rey, acaso con el consentimiento del propio Alfonso VII.

En los años siguientes reanudó sus incursiones en territorio musulmán, en 1147 conquistó Córdoba y en 1148, con la ayuda de las tropas del rey navarro y el conde de Barcelona, tomó Almería.

Un nuevo acuerdo con Ramón Berenguer IV, firmado en el año 1151 en Tudellén, determinó el reparto de las futuras conquistas, aunque ello no impidió que en 1157 los almohades recuperaran Almería.

A su muerte, el rey castellanoleonés repartió sus posesiones entre sus dos hijos varones, de tal modo que la concepción imperial que caracterizó su reinado no tuvo continuidad. A Sancho correspondió Castilla, y a Fernando, León y Galicia.

Autor entrada: Diego Torres

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