Biografía de Antonio Alcalá Galiano

Político y escritor español (Cádiz, 22 de julio de 1789 – Madrid, 11 de abril de 1865). Su nombre completo es Antonio Alcalá Galiano y Fernández de Villavicencio.

Fue uno de los cabecillas del pronunciamiento de Cabezas de San Juan, alzamiento militar de signo liberal surgido en aquel pueblo de la provincia de Sevilla, el 1 de enero de 1820, por instigación del comandante José Riego entre las tropas que debían de embarcarse en Cádiz para ir a sofocar el movimiento independentista americano. Consecuencias del éxito del alzamiento fueron el restablecimiento de la Constitución de 1812 y el inicio del llamado Trienio Constitucional, durante el cual Alcalá fue miembro del grupo de los exaltados, denominación que se daba a los liberales más radicales, y fue uno de los oradores más influyentes de las reuniones de la «Fontana de Oro».

En 1822 fue elegido diputado y se retiró con las Cortes a Sevilla y Cádiz al producirse la invasión francesa. Restablecido el absolutismo, Fernando VII le condenó a muerte por dos veces y tuvo que refugiarse en Gibraltar y luego en Londres, donde participó en el movimiento cultural romántico.

Estuvo siete años en Inglaterra, durante los cuales publicó numerosos artículos en inglés sobre política y literatura. Entre los artículos de literatura figuran un ensayo sobre Jovellanos y una serie sobre la literatura española del primer tercio del siglo XIX, que en 1834 se publicó en la revista Athenaeum.

En 1830 se trasladó a París y en 1834 regresó a España, adoptando posiciones ideológicas más moderadas. Fue nombrado ministro de Marina por Istúriz. Era ministro de Fomento (1864) cuando se produjo la represión de la noche de San Daniel contra los estudiantes madrileños (1865), desencadenada por el ministro González Bravo y que Alcalá no aceptó.

La obra literaria de Alcalá refleja su trayectoria: así, intervino con el erudito alemán Böhl de Faber en representación de los clasicistas en la polémica a favor del romanticismo (1818-1819), y más tarde escribió el prólogo revolucionario a El moro expósito del Duque de Rivas (1834) —que defendía el nuevo estilo y que puede considerarse como el gran manifiesto romántico español—, aunque más tarde adoptó una postura más ecléctica.

Son obras suyas la Floresta de rimas antiguas castellanas (1822-1825) y el Teatro español anterior a Lope de Vega (1832). Tradujo Don Álvaro o la fuerza del sino al francés. En 1845 publicó la Historia de la literatura española, francesa, inglesa e italiana en el siglo XVIII, resultado de unas lecciones que dio en el ateneo de Madrid. Su hijo publicó póstumamente los Recuerdos de un anciano (1878) y las Memorias (1886).

Autor entrada: Diego Torres

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