Biografía de Canaletto

Pintor italiano (Venecia, 28 de octubre de 1697 – 19 de abril de 1768). Su verdadero nombre es Giovanni Antonio Canal.

Perteneciente a una familia noble, dio sus primeros pasos artísticos en el taller de su padre, Bernardo Canal, pintor de escenarios teatrales, con quien trabajó entre 1716 y 1719.

Después se trasladó a Roma y colaboró con Scarlatti en la preparación de escenarios de ópera. Allí comenzó su dedicación a la pintura paisajística, bajo la influencia de los pintores flamencos y del italiano Gian Paolo Pannini.

Volvió a Venecia hacia 1721 y reflejó en sus lienzos la belleza de la ciudad reencontrada. Gracias al éxito obtenido por estos cuadros entre los turistas europeos, se le concedieron varios patrocinios extranjeros.

En 1723, el príncipe de Liechtenstein le encargó cuatro cuadros que el Canaletto confeccionó con gran dedicación, según consta en la documentación recogida por Stefano Conti para una serie televisiva sobre el pintor.

En esta época trabajó al natural con gran maestría y devoción, y esta elección, poco común en aquel tiempo, le permitió plasmar con gran exactitud el claroscuro, la luz y las sombras producidas por las nubes y el sol.

En la década de 1730 abandonó la pintura al natural para crear, a partir de grabados y bocetos, otras formas para acelerar su trabajo, conservando la precisión y la perfección. Para ello utilizó una serie de artilugios de su invención. Creó la camera ottica, una especie de cristal esmerilado, que a modo de proyector de diapositivas reflejaba sobre un lienzo en blanco grabados y dibujos.

Con el estallido de la guerra con Austria en 1740, el número de turistas que acudían a Venecia disminuyó notablemente, por lo que el trabajo de el Canaletto se vio seriamente afectado.

Uno de sus mecenas, Joseph Smith, editor, comerciante y luego cónsul de Inglaterra en Venecia, le animó a pintar los monumentos romanos de Padua.

Así, el Canaletto mezcló las imágenes de la Ciudad Eterna y las de Padua con imaginación personal, con sus vedute ideate o visiones ideadas, lo que dio lugar a los cuadros que se denominaron capricci (caprichos).

En 1746 se trasladó a Londres, donde permaneció hasta 1756. La policromía de sus cuadros cambió debido a la luz londinense. Abandonó la tesitura de luz que había desarrollado en Italia, y exceptuando algún cuadro que representa la vista del Támesis y las telas en las que se entremezclan recuerdos venecianos, la calidad de sus obras decreció considerablemente.

Cuando regresó a Venecia en 1763 fue elegido oficialmente miembro de la Academia de Bellas Artes.

Aquel mismo año recibió el nombramiento de prior del Colegio dei Pittori de Venecia. Algunas obras destacables de esta nueva etapa son El gran canal de Venecia con el puente de Rialto y La plaza de San Marcos, ambos en el Museo del Prado, La iglesia de la Salute y La entrada al gran canal de Venecia, actualmente patrimonio del Museo del Louvre, y Regata en el Gran Canal, en la National Gallery de Londres, además de una importante parte de la colección pictórica del palacio de Windsor.

Autor entrada: Diego Torres

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