Biografía de Caravaggio

Pintor barroco italiano (Caravaggio, Lombardía, 29 de septiembre de 1571 – Porto Ercole, 18 de julio de 1610). Su nombre completo es Michelangelo Merisi da Caravaggio.

Hijo de Fermo Merisi, arquitecto del marqués de Caravaggio, quedó huérfano a los 11 años. Empezó a trabajar como aprendiz ese mismo año en Milán con el pintor manierista Simone Peterzano. Su primera formación se enmarcó dentro de la tradición lombarda, de inclinación realista.

Entre 1588 y 1592 vivió en Roma realizando pequeños trabajos en los talleres de Antiveduto Grammatica y Cavaliere d’Arpino.

Sus primeros trabajos no gozaron de aceptación, aunque sus cuadros manifestaban ya una gran sensibilidad y maestría pictórica.

En la década de 1590, el marchante Maestro Valentino mostró su obra al cardenal Francesco del Monte, que se ofreció como mecenas y encargó a Caravaggio tres cuadros sobre la vida de san Mateo para la iglesia de San Luis de los Franceses (1600-1602).

Caravaggio realizó un trabajo de marcado realismo tenebrista que demostraba su genio original e innovador. Sin embargo, el cuadro San Mateo el ángel transgredía los cánones de la Iglesia y tuvo que rehacer su representación del Evangelista, criticado por su aspecto terrenal, y del ángel, para que el cuadro pudiera figurar sobre el altar. El realismo y dramatismo quedaron igualmente patentes en la segunda versión. En este celebre grupo de cuadros, la luz cobró la misma importancia que la línea o el color, gracias a la utilización de una técnica de composición que unía la luz física con la pictórica.

Al término de la decoración de la capilla Contarelli, en 1602, Caravaggio alcanzó la cima de su trayectoria artística. Recibió gran cantidad de encargos, aunque el resultado de muchos de ellos provocó reacciones polémicas y violentas. Las críticas se centraron en los pies sucios de alguna figura religiosa y en los rasgos plebeyos de las Vírgenes.

A partir de 1600 su vida también tomó un carácter violento; llegó a enfrentarse físicamente contra un pintor milanés, un soldado romano y un camarero. Estuvo encarcelado dos veces, una de ellas por arrojar piedras a unos guardias romanos.

En 1606, durante una pelea a raíz de un partido de pelota, asesinó a un hombre por lo que huyó de Roma para esconderse los últimos años de su vida. Sin embargo, a pesar de su azarosa vida logró mantener buena reputación como pintor en todos los lugares donde trabajo: Malta, Sicilia, Palermo, Nápoles y finalmente Porto Ercole, colonia española. Allí murió a los 37 años, después de una detención errónea que le hizo perder su barco hacia Roma.

Pese a la existencia tortuosa y desesperada de sus últimos años, su producción de ese tiempo contiene algunas de sus obras maestras, como El entierro de santa Lucía (1608) y La resurrección de Lázaro (1609), en las cuales quedó patente la delicadeza de la expresión de sus figuras.

Autor entrada: Diego Torres

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