Biografía de Cicerón

Orador, político, escritor y filósofo latino (Arpino, Italia, 3 de enero de 106 a. C. – Formia, Italia, 7 de diciembre de 43 a. C.). Su nombre completo era Marco Tulio Cicerón.

En Roma adquirió una sólida cultura literaria, científica, filosófica y jurídica. Debutó en la vida pública como simple abogado, en el año 80, tras la derrota de los demócratas por parte de Sila. Su primera defensa fue Pro Quinctio (80-81 a. C.) y su primer triunfo lo obtuvo con la defensa de Sexto Roscio Amerino (Pro Roscio Amerino, 79 a. C.). Después del proceso viajó hasta Grecia, donde asistió a las lecciones de Antíoco de Ascalón y Zenón.

Cuando Sila murió (78 a. C.), regresó a Italia y fue elegido cuestor en Sicilia. Los sicilianos le propusieron ejercer la acusación contra el antiguo magistrado Verres. Éste fue condenado (70 a. C.) por los jueces y tuvo que pagar 60 millones de sestercios. A partir de este momento, la fama de Cicerón aumentó y sus causas se multiplicaron (Pro Caecina, en 69 a. C.; Pro Roscio comoedo, en 68 a. C.; Pro Archia, en 62 a. C.; Pro Rabirio Postumo, en 54 a. C.), obteniendo grandes beneficios.

Con la ayuda de Pompeyo, fue elegido pretor en el año 66. En el año 63, apoyado por el Senado, fue cónsul frente a Marco Antonio, que era el favorito del pueblo. Sus dos discursos De lege agraria hicieron fracasar la reforma agraria. Abortó una conspiración de Catilina —aristócrata que había sido derrotado por segunda vez en las elecciones consulares del año 62— con los discursos In L. Catilinam orationes IV o Catilinarias.

Cicerón, con el poder absoluto que le había otorgado el Senado para defender la república, optó por la pena capital. Con esta acción sobrepasó los poderes que la tradición romana podía conceder a un cónsul, por lo que tuvo que exiliarse (año 58-57), pero más tarde volvió a Roma, donde se congració con el Senado y el pueblo con numerosos discursos y actuó en diferentes causas durante cinco años.

Alejado luego políticamente por los triunviros, se concentró sobre todo en la redacción de tratados retóricos (De oratore, 55 a. C.) o filosóficos y políticos (De legibus, 52 a. C.; De re publica, 54-51 a. C.).

Cuando estalló la guerra entre César y Pompeyo, siguió a este último (49 a. C.), pero tras la derrota de Farsalia solicitó para él y para muchos pompeyanos el perdón de César. Retirado de la política y afectado por una serie de percances familiares, se centró en sus trabajos filosóficos, como Oratuor, Brutus (46 a. C.), y los diálogos, De amicitia, De senectute (45 a. C.).

Con el asesinato de César (44 a. C.), volvió a la política. En vano intentó servirse de Octavio, hijo adoptivo de César, en contra de Marco Antonio. Para ello compuso catorce discursos (Filípicas).

Después de la batalla de Módena, Octavio pactó con Marco Antonio, el cónsul vencido, y con Lépido, formando el segundo triunvirato. Cicerón, proscrito, fue asesinado por orden de Marco Antonio en Formia.

Autor entrada: Diego Torres

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