Biografía de Dolores Cacuango

Activista ecuatoriana (Cayambe, 26 de octubre de 1881 – Yanahuayco, 23 de abril de 1971). Su nombre completo era Dolores Cacuango Quilo, también conocida como Mama Doloreyuki o Mamá Dulu.

Cacuango nació en el seno de una familia humilde en medio del enfrentamiento militar entre conservadores y liberales en Ecuador. Su familia era parte de los ‘indios concierto’, los que están en la base de la escala económica trabajando para las haciendas a cambio de un pequeño pedazo de tierra conocido como ‘huasipungo’. Allí, Dolores y su familia soportaron las injusticias del sistema racista que oprimió de por vida a la clase trabajadora.

Ella escapó a Quito de su vida en la Hacienda antes de que la obligaran a casarse. Allí encontró trabajo como empleada doméstica en la casa de un militar, aprendió a hablar, leer y escribir en español y profundizó su conciencia sobre la situación de los pueblos indígenas y campesinos en entornos urbanos y rurales. Su experiencia la hizo regresar a su ciudad natal en San Pablo Urco y luchar por los derechos de la clase trabajadora.

Una vez de regreso se casó con Luis Catacuamba. Solo uno de los hijos que tuvieron juntos, Rafael, sobrevivió a la infancia.

En 1916 había triunfado la revolución liberal liderada por Eloy Alfaro, prometiendo devolver a los pueblos indígenas las tierras confiscadas por la Iglesia y los latifundistas. Pero la gente pronto se dio cuenta de que las leyes por sí solas no eran suficientes. Los terratenientes mantuvieron las mismas viejas prácticas y muchos campesinos seguían sin tierra. Las cosas empeoraron con la Revolución Juliana de 1925, lo que contribuyó a la polarización de las condiciones económicas que llevaron al levantamiento de Cayambe.

En 1926, la gente de Cayambe se opuso a la venta de sus tierras comunitarias a un terrateniente rico, dando forma a los futuros movimientos indígenas. Dolores jugó un papel clave en la rebelión y se hizo conocida por sus feroces discursos, tanto en kichwa como en español, e incluyó llamados a una educación justa en su lengua materna y respeto por las mujeres y su trabajo.

Conocía bien la difícil situación de las mujeres indígenas en las Haciendas, a menudo violadas, golpeadas y obligadas a trabajar sin remuneración alguna, pero con sus palabras apeló a toda la sociedad.

“Queremos que los indígenas sepan a quién están dando a luz, para que nunca más sean violados por su jefe diablo, para que no nazcan más niños sin padre y sean niños despreciados”, solía decir.

Grupos socialistas en áreas rurales y urbanas pronto apoyaron el movimiento, viendo en él una señal de las contradicciones del capitalismo y un movimiento que apuntaba a una sociedad más justa, y Dolores se convirtió en una líder prominente en el Partido Comunista de Ecuador (PCE).

Desde entonces, Dolores estuvo activa en la lucha por la tierra y la educación por el resto de su vida. Ayudó a formar sindicatos y organizar a los trabajadores, dentro y fuera de Cayambe, y participó en diferentes levantamientos, exigiendo el fin de la violencia contra las mujeres y mejores condiciones laborales.

Junto a otras dos figuras destacadas del movimiento indígena, Tránsito Amaguaña y Jesús Gualavisi, y la ayuda del PCE, Dolores fundó la Federación Indígena Ecuatoriana (FEI) en 1944, la primera de su tipo en el país.

Una de las mayores preocupaciones de Dolores fue la educación, ya que fue testigo de cómo su gente a menudo era engañada y engañada debido a su ignorancia del sistema de escritura. Se rumorea que aprendió de memoria la Ley del Trabajo y una vez le dijo a un oficial de alto nivel: “¡Su ministro está mintiendo! cambias el contenido de la Ley del Trabajo porque estás del lado de los dueños ”.

A raíz de su preocupación y la experiencia de ayudar a su propia comunidad, y bajo el auspicio del PCE, fundó la primera escuela indígena autónoma en 1945, donde se impartían lecciones tanto en kichwa como en español. El proyecto nunca fue reconocido por el Ministerio de Educación, ya que el gobierno vio en él un caldo de cultivo para los comunistas. Sus socios del partido y también miembros de las comunidades ayudaron a financiar el proyecto, mientras que su único hijo sobreviviente siguió sus pasos y comenzó a enseñar.

La primera escuela se fundó en Yanahuayco en el edificio sindical Tierra Libre. El proyecto luego se extendió a Chimba, Pesillo y Moyurco, donde el movimiento indígena tuvo una fuerte presencia.

La dictadura del general Ramón Castro Jijón trajo tiempos difíciles para Dolores y todos los involucrados en los movimientos de liberación. En 1963, el gobierno cerró las escuelas, prohibió que el kichwa fuera un idioma que se pudiera enseñar y allanó la casa de Dolores, obligándola a esconderse. Continuó sus actividades contra viento y marea, visitando a sus compañeros de lucha durante la noche y apoyando los movimientos disfrazados, mientras el gobierno la buscaba.

Luego de un año de actividades clandestinas y una fuerte presión popular, el régimen de Castro Jijón decidió implementar una reforma agraria. A pesar de estar lejos de ser perfecta, Dolores decidió apoyarlo y marchó con más de 10.000 indígenas de Cayambe hasta Quito, para mostrar la fuerza del movimiento indígena en ese momento y pronunció un discurso histórico en el Teatro Universitario.

Sus palabras en kichwa no fueron entendidas por todos en ese momento, pero fragmentos de la traducción permanecen en la memoria colectiva de los ecuatorianos, indígenas o no, e incluso más allá de la frontera, con un significado más fuerte que el nombre de una calle.

“Somos como la hierba de la montaña que vuelve a crecer después de ser cortada, y como hierba de la montaña cubriremos el mundo”.

Autor entrada: Diego Torres

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