Biografía de Emilia Pardo Bazán

Escritora española (La Coruña, 16 de septiembre de 1851 – Madrid, 12 de mayo de 1921). Su nombre completo es Emilia Pardo-Bazán y de la Rúa-Figueroa, condesa de Pardo Bazán.

Nació en el seno de una familia aristocrática. Recibió la educación propia de las mujeres de su posición social: estudios elementales en un colegio de monjas francesas y a manos de preceptores. Pero su pasión por la lectura (leía con avidez todos los libros de la biblioteca paterna), la llevó a conseguir una cultura extensa en las disciplinas humanísticas.

A los diecisiete años casó con José Quiroga y se trasladó a Madrid poco después de haber estallado la revolución de 1868. Viajó por Francia —donde visitó Victor Hugo— Italia, Suiza, Austria e Inglaterra.

En 1876 nació su hijo Jaime, al que dedicó un libro de poemas; por esas fechas obtuvo un premio por el ensayo Estudio crítico de Feijoo. En 1879 nació su hija Blanca y apareció su primera novela Pascual López, autobiografía de un estudiante de medicina, que presenta reminiscencias románticas. Desde ese momento entró de lleno en el campo de la novela.

Un viaje a Vichy (1880), para atender una afección hepática, produjo un cambio de rumbo en su producción: allí entró en contacto con el naturalismo francés. Así, su novela Un viaje de novios (1881) muestra ya un naturalismo incipiente. Ese mismo año nació su hija Carmen.

En los años 1882 y 1883 tomó ya claramente una postura a favor del naturalismo publicando su novela La tribuna y, sobre todo, los artículos de La cuestión palpitante. El hecho de que una dama católica defendiera las ideas de Zola produjo escándalo entre los intelectuales más conservadores, al tiempo que extendió la fama de la escritora.

Su actividad creadora aumentó en estos años publicando las novelas que le dieron más éxito: El cisne de Vilamorta (1885), Los pazos de Ulloa (1886-1887) y La madre naturaleza (1887).

En 1885 se separó de su marido e inició unas relaciones íntimas con Pérez Galdós. En 1886 conoció en París a Zola, a Daudet y a los hermanos Goncourt; también leyó por esta época a los novelistas rusos. Dos novelas, publicadas en 1889, marcaron el final de su etapa naturalista: Insolación y Morriña.

En 1891 intento, sin conseguirlo, entrar en la Real Academia Española. En sus últimas novelas, intentó acercarse al modernismo: La quimera (1905), La sirena negra (1908) o Dulce sueño (1911). La misma evolución presentan sus cuentos.

Dirigió la sección de literatura en el Ateneo, fue consejera de Instrucción Pública y, en 1916, fue nombrada profesora de literatura contemporánea de la Universidad de Madrid.

Emilia Pardo Bazán destacó por igual en tres géneros literarios: la novela, el cuento y la crítica, y no hubo mujer en su tiempo que alcanzara mayor prestigio.

Autor entrada: Diego Torres

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