Biografía de Enrico Caruso

Tenor italiano (Nápoles, 25 de febrero de 1873 – Nápoles, 2 de agosto de 1921).

Hijo de una familia humilde y muy numerosa (era el decimonoveno de los hermanos). Caruso trabajó en el taller mecánico de su padre desde la edad de diez años, y sus primeras experiencias como cantante fueron en las iglesias, donde aprendió lo más elemental de la música, sin que hasta 1891 empezase estudios formales en esta disciplina, y en poco tiempo demostró unas facultades extraordinarias para el canto. No en vano fue considerado el mejor tenor de su época.

Su debut como profesional de la Ópera tuvo lugar en 1894, en el Teatro Nuovo de Nápoles, con motivo del estreno de L’amico Francesco, de Morelli. Los primeros años de su carrera fueron modestos y difíciles, hasta que en 1898 se dio a conocer en el estreno de Fedora, de Giordano, en el Teatro Lírico de Milán. A partir de entonces Caruso empezó una extraordinaria carrera de éxitos.

Viajó a Buenos Aires, Londres, Montecarlo y Nueva York, donde, en 1903, decidió permanecer y en cuyo teatro Metropolitan Opera House fue el primer tenor que cantó Rigoletto durante más de quince años. Otras óperas que estrenó fueron La Arlesiana, de Bizet, en 1897; Adriana Lecouvreur, de Francesco Cilea, en 1902; Germania, de Franchetti, en ese mismo año, y La fanciulla del West, de Puccini, en 1910.

Quebrantada su salud, el 24 de diciembre de 1920 apareció en escena por última vez en el Metropolitan Opera House, con la interpretación de La Juive, de Halévy. Regresó a Italia y murió, a causa del cáncer de pulmón que padecía, en su ciudad natal, donde no había querido volver a cantar desde su interpretación de L’elisir d’amore, de Donizetti, que fue acogida con mucha frialdad.

La voz de Caruso, de una belleza excepcional, suave y sin asperezas incluso en momentos de mucha potencia en principio fue de tenor lírico, pero tras serle extirpado un nódulo en las cuerdas vocales (1909) ganó en volumen y se ensombreció un poco su claridad.

Característica de su arte fue, por una parte, reunir la técnica vocal del estilo tradicional y, por otra, interpretar los personajes con un gran realismo. Su repertorio fue muy extenso; óperas clásicas, de Gluck, y románticas, de Donizetti, pasando por Meyerbeer, Massenet, Puccini, etc. También interpretó obras veristas de Leoncavallo y los grandes papeles de Verdi, menos el de Otello, que jamás cantó en ningún teatro.

Caruso fue la primera gran figura de las grabaciones discográficas (que empezaban entonces), lo cual aumentó su popularidad.

Enrico estuvo casado con Dorothy Caruso y tuvo como descendencia cuatro hijos: Gloria Caruso, Enrico Caruso, Gloria Grazianna Victoria América Caruso y Rodolfo Caruso.

Autor entrada: Diego Torres

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