Biografía de Esquilo

Dramaturgo griego (Eleusis, h. 525 a. C. – Gela, Sicilia, 456 a. C.).

Hijo de una familia patricia, fue hermano de Cinegiro, el héroe de Maratón, batalla en la que también combatió Esquilo. Más tarde volvió a luchar contra los persas en Salamina, y posiblemente también lo hizo en Artemision y Platea.

Desde joven se dedicó al teatro y en el año 484 obtuvo su primer éxito escénico. Al mismo tiempo, participaba activamente en la vida política de la polis a través de las polémicas del foro ateniense.

Pasó su vida entre Atenas y Sicilia, donde se alojaba en la residencia de Hierón, tirano de Siracusa. Según la leyenda, un águila soltó una tortuga sobre la cabeza del dramaturgo, causándole la muerte.

La producción teatral de Esquilo dio forma a la tragedia griega, género del que se le considera fundador. Sus obras incluyen tanto fragmentos dialogados como breves piezas líricas, perfectamente integrados unos y otras en el decurso general de la acción; con Esquilo, el teatro —y más concretamente la tragedia— se independiza de sus ascendientes en el género coral. Preocupado también por los aspectos técnicos de la representación teatral, fijó el vestuario de los personajes e introdujo la figura del segundo actor.

Las tragedias de Esquilo tenían una fuerte carga ética; en sus escritos propagaba la moralidad oficial ateniense, establecida en la virtud de la moderación como base de la convivencia civil. Noción básica para el Esquilo moralista era la necesidad de la justicia; y el principal error humano consistía en exigir más de lo ajustado a derecho, especialmente cuando la venganza supera a la afrenta y el vengador se convierte así en víctima de un nuevo ajuste de cuentas.

La producción dramática de Esquilo (unos noventa dramas) constituye la mejor galería de los antiguos mitos griegos; sus temas favoritos fueron la teogonía, el ciclo troyano, las aventuras de los argonautas y las leyendas de Tebas y Argos. De tan amplia producción dramática, solamente se han conservado íntegramente siete obras; del resto apenas quedan unos pocos fragmentos. Las siete supervivientes son: Iketides (Las suplicantes, h. 490), que describe la protección brindada por Argos a las hijas de Danao; Persai (Los persas, 472), donde trata la batalla de Salamina; Hepta equi Thebas (Siete contra Tebas, 467), sobre la rivalidad y muerte de los dos hijos de Edipo, Eteocles y Polinice; Prometheus desmotes (Prometeo encadenado), y los tres títulos de La Orestíada (representada en 458), que narran sucesivamente el crimen de Clitemnestra y de Egisto (Agamenón), el posterior castigo de los criminales (Las coéforas) y la expiación de Orestes (Las Euménides).

Autor entrada: Diego Torres

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