Biografía de Hammurabi

Rey de Babilonia y legislador (? – h. 1750 a C).

Fue el sexto rey de la dinastía semita de Babilonia (h. 1792-1750 a C). Expandió militarmente las fronteras de su reino, conquistando Asiria, Sumer y Acad, aunque para la mayoría de sus anexiones se sirvió de medios diplomáticos. Su imperio comprendía los territorios bañados por los ríos Tigris y Éufrates hasta las riberas del golfo Pérsico.

Instauró una monarquía de corte absolutista, hereditaria por vía masculina. Gran administrador, reforzó los poderes centrales (que tenían sede en el palacio de Babilonia, la residencia real) creando un nutrido cuerpo funcionarial y enviando delegados a los distintos territorios del imperio. Para fortalecer su poder, llegó a proclamarse «dios de los reyes».

En materia religiosa, hizo prevalecer a Marduk, principal dios de Babilonia, entre todas las otras deidades del panteón sumeroarcadio.

Durante su reinado, Hammurabi promovió las artes y las ciencias, así como una sistematización de la legislación babilónica, expresada en el célebre código de Hammurabi, escrito en lengua acadia. El texto de este ordenamiento legal fue grabado en una estela cilíndrica de diorita, descubierta en Susa por una expedición arqueológica francesa (1902). Actualmente está custodiada en el Museo del Louvre (París). Preside la estela un bajorrelieve donde aparecen el dios del Sol babilónico y señor de la justicia, Samas, y el propio Hammurabi, que en pie pero con actitud respetuosa recibe por boca de la deidad los artículos del código; de este modo se manifestaba plásticamente el carácter divino de la ley.

El texto legal esculpido ocupa las dos caras de la estela: son 34 columnas horizontales que reúnen 282 artículos escritos en caracteres cuneiformes, que se leen de arriba abajo. Los artículos se corresponden con sentencias que sancionan leyes antiguas, posiblemente de origen consuetudinario. Los principios jurídicos quedaban expuestos de modo claro y sencillo, y todo el código denota la preocupación del legislador por la equidad y lógica de sus preceptos.

Esta legislación amparaba los derechos de los hombres libres y estipulaba las penas que debían sufrir quienes los violentaban; como norma jurídica del derecho penal se establecía la ley del talión, consistente en aplicar al delincuente un castigo corporal equivalente al daño causado (ojo por ojo, diente por diente). Este principio se extendía incluso al ejercicio de las profesiones: por ejemplo, quedaba estipulado que si una casa se derrumbaba matando al dueño, la misma suerte había que aplicar al constructor.

En el código de Hammurabi también se detallan las clases sociales existentes en el imperio babilónico y sus privilegios y obligaciones; aparecen detallados los sistemas de tributación, la forma legal que daba validez a los contratos, las medidas contra el impago de deudas y el fraude comercial y los derechos y deberes de las mujeres libres, muy similares a los disfrutados por los hombres.

Autor entrada: Diego Torres

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