Biografía de Heródoto

Historiador griego (Halicarnaso, h. 484 a.C. – Turios, h. 420 a.C.).

Era hijo de una familia aristocrática, que se refugió en Samos huyendo de Ligdamis, tirano de Halicarnaso y vasallo de los persas. Entre sus parientes se contaba el poeta épico Paniani, de quien se dice que heredó su afición a la lectura, la curiosidad por las historias antiguas y el amor a los viajes.

Regresó a su patria para combatir contra la tiranía. Ligdamis fue finalmente depuesto, pero Heródoto prefirió salir de Halicarnaso al comprobar el poco aprecio que sus compatriotas tenían por su libertad.

En Atenas, donde fijó su residencia (h. 446-445), trabó amistad con Pericles y el historiador Sófocles; allí dio a conocer sus primeros trabajos históricos, que le merecieron una recompensa del gobierno ateniense.

Participó en la repoblación de Turios (443) y desde allí recorrió en sucesivos viajes buena parte de Asia (llegó más allá del río Susa), África (navegó por el Nilo hasta la isla de Elefantina) y Europa (conocía toda la Grecia continental y la Magna Grecia).

Heródoto es célebre por sus Historias, divididas en nueve libros, que narran las guerras médicas entre griegos y persas. En su crónica, que tenía pretensiones de imparcialidad, se recogen las versiones de algunos de los personajes citados.

También debe resaltarse su afán por recopilar una información que incluía el mayor número posible de hechos concretos de cualquier tipo: para ello consultó los archivos sagrados de Delfos y Samos, además de fuentes militares y oficiales. Persiguiendo siempre el realismo de lo narrado, cuestionó los numerosos mitos que circulaban sobre la lucha contra los persas, aunque aceptó la veracidad de algunos sucesos sobrenaturales atribuidos a la intervención de los dioses y ligados a momentos cruciales del conflicto bélico.

En su relato, bastante ameno, Heródoto llegó a la conclusión de que la evolución de los diferentes modelos de vida y sociedad de griegos y persas les condujo irremediablemente al enfrentamiento armado; si los helenos habían desarrollado un sistema político democrático y ligado al medio urbano, los persas eran un pueblo guerrero y rural, cuya educación se basaba en tres preceptos fundamentales: montar a caballo, manejar el arco con destreza y decir siempre la verdad.

Heródoto es un precursor de la etnografía, pues reseña la vida y costumbres de los pueblos que participaron en aquellas guerras. Tampoco le fueron ajenos los animales, las plantas y los paisajes que había contemplado en sus numerosos viajes. De igual modo se anticipó a la moderna crítica, pues comparó su obra con textos históricos anteriores (de Carón, Janto y Hecateo) y realizó observaciones metodológicas sobre ellas. Cicerón lo llamó Padre de la Historia.

Autor entrada: Diego Torres

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