Biografía de Homero

Poeta griego (h. s. IX a. C.).

Poco o casi nada se sabe sobre su vida, que debió desarrollarse a mediados del siglo IX a. C.

Era jonio, probablemente nacido en Esmirna (aunque siete ciudades lo reclamaron como hijo). Tal vez vivió en Quíos, falleciendo —también es conjetura— en Ios. Según una leyenda universalmente difundida, fue un poeta ciego. Se le cree autor de los dos grandes poemas épicos de la antigüedad griega, La Ilíada y La Odisea; los Himnos homéricos y la Batracomiomaquia, aunque se le atribuyeron en la antigüedad, datan de una época posterior.

Homero gozó de inmensa fama en la Grecia clásica: sus poemas se difundieron entre el común de las gentes, sus versos se recitaban en las escuelas y todos los rapsodas le declararon su fervor. Con ocasión de la fiesta de las Panateneas (s. VI a. C.) parte de su obra fue leída públicamente en Atenas.

Aristóteles regaló a Alejandro Magno sendos ejemplares de La Ilíada y La Odisea, que el rey macedonio guardó en un cofre de oro en señal de respeto hacia Homero. Posteriormente estudiaron y comentaron sus poemas los gramáticos de Alejandría (Zenódoto, Aristófanes de Bizancio, Aristarco) y de Pérgamo (Crates de Malos); también los eruditos de Bizancio (Focio, Tzetzes, Eustacio).

En seis ciudades de la antigüedad fueron publicadas las obras homéricas: Marsella, Sínope, Quíos, Argos, Chipre y Creta. Las obras de Homero se difundieron por Europa occidental durante el Renacimiento, con idéntico éxito de crítica.

Las Conjeturas académicas del abate D’Aubignac (1664) llegaron a la conclusión de que Homero era un personaje mítico; en base a los defectos de composición de La Ilíada, D’Aubignac dedujo que se trataba de un compendio de poemas reunido por varios autores. Esta tesis fue refrendada en 1795 por el crítico alemán F. R. Wolf, autor de Prolegomena ad Homerum.

En la actualidad se admite la existencia del Homero rapsoda, aunque existen dudas sobre si fue el único autor de los dos poemas épicos, que con el decurso de los siglos conocieron reformas, arreglos e incorporaciones de texto. El análisis contemporáneo demuestra que en torno al tema central de ambas epopeyas se desarrollaron historias secundarias no pertenecientes ni al mismo autor ni a la misma época. Falta por elucidar si Homero compuso las dos obras, o sólo La Ilíada, como algunos críticos modernos suponen.

Homero no sólo ha sido uno de los objetos prioritarios de la crítica literaria, también se convirtió en tema artístico. Distintos bustos griegos y romanos repartidos por los museos de Europa pretenden retratarlo; más interesante es el relieve Apoteosis de Homero (s. II), cuya reproducción se guarda en Londres.

Posteriormente, Homero apareció en los códices miniados medievales (Homilías de Gregorio Nacianceno, s. IX, Milán) y en lienzos de Rembrandt, Ingres y Delacroix.

Autor entrada: Diego Torres

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