Biografía de James Prescott Joule

Físico británico (Salford, Lancashire, 24 de diciembre de 1818 – Sale, Cheshire, 11 de octubre de 1889).

Hijo de un cervecero cuyo negocio heredó, llegando a ser años más tarde director de la fábrica de Salford, Joule fue, ante todo, un autodidacto; no fue profesor de física, ni investigó en ninguna universidad. Sin embargo, su esfuerzo, entusiasmo y vocación por la investigación científica le llevaron a ocupar un lugar destacado entre los físicos ingleses de su época y en la historia de las ciencias físicas.

Durante su vida desarrolló una incesante actividad como físico experimental. Estudió e investigó la conversión de la energía de unas formas a otras, especialmente a la forma de calor. Sus trabajos experimentales, algunos realizados con lord Kelvin (William Thomson), fundamentaron la teoría mecánica del calor y permitieron más tarde enunciar el teorema de Helmholtz o de la conservación de la energía.

En electricidad enunció diversas leyes que llevan su nombre. El llamado efecto Joule, sobre el desprendimiento de calor que experimenta todo cuerpo conductor por el que circula una corriente eléctrica, y la llamada ley de Joule, enunciada en 1841: la energía calorífica desprendida en un conductor por el paso de una corriente eléctrica constante es proporcional al cuadrado de la intensidad, proporcional al tiempo de paso de la corriente y proporcional a la resistencia del conductor.

En termodinámica, con la llamada experiencia de Joule, de 1842, verificó la equivalencia del trabajo y de la cantidad de calor, determinando el equivalente mecánico de la caloría; interpretó la ley de Mariotte por la teoría cinética de los gases (1851), y calculó la velocidad media de las moléculas gaseosas.

En 1852, unas investigaciones, junto con W. Thomson, le permitieron enunciar que, para los gases perfectos, la energía interna sólo depende de la temperatura. Joule creyó que todos los gases cumplían dicha ley, pues hizo un experimento consistente en expandir un gas libremente y ver si variaba o no la temperatura. Al obtener un resultado negativo, supuso que la energía interna de un gas no dependía ni de la presión ni del volumen. Experimentos más perfeccionados, como el llamado efecto Joule-Thomson, demostraron el error: cuando un gas real aislado se expande adiabáticamente, disminuye su temperatura.

Joule llegó a ser miembro de la más prestigiosa sociedad científica de Londres, la Royal Society, y en los últimos años de su vida presidió la Asociación Británica pro Fomento de la Ciencia.

Autor entrada: Diego Torres

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