Biografía de Leonardo Da Vinci

Pintor, dibujante, escultor, ingeniero, arquitecto, músico, filósofo e inventor italiano (Vinci, Florencia, 15 de abril de 1452 – Amboise, Francia, 1519).

Su padre, notario de la señoría de Florencia, lo confió a Verrocchio en 1469, con el que se inició en la pintura y en la escultura. En 1472 ya aparecía inscrito en la corporación de pintores florentinos. Colaboró en la obra más importante de Verrocchio, el Bautismo de Cristo. Permaneció en Florencia hasta fines de 1481 o inicios de 1482. Fueron pinturas de esta época La anunciación (1474) y Retrato de Ginebra Benci (1478-1479), en las que mostró la influencia del estilo florentino.

A partir de 1478 trabajó en importantes encargos, como el de los monjes de Scopeto Adoración de los Magos (1481), que dejó inacabada al trasladarse a Milán y San Jerónimo (1482). En estas obras volcó sus conocimientos sobre los efectos de la luz y puso en práctica un invento: el sfumato o fusión de la luz y de la sombra en tonos de color muy diluidos.

En 1482, al enterarse de que Ludovico el Moro quería erigir una estatua ecuestre a la memoria de su padre, Francesco Sforza, marchó a Milán. Se ofreció como arquitecto, militar, ingeniero, escultor y pintor y Ludovico le encargó la estatua de su padre, de proporciones colosales (cerca de 8 metros de altura). En su proyecto trabajó dieciséis años; la maqueta fue expuesta en 1494, pero desapareció con la caída de los Sforza, por lo que no llegó a ser fundida.

Leonardo trabajó también en proyectos arquitectónicos como los vinculados a las catedrales de Milán y Pavía, decoró con temas vegetales los Camerini, la Saletta Negra y la Sala delle Asse, y continuó sus estudios sobre técnica pictórica.

De todas las numerosas investigaciones que planeó sobre perspectiva, anatomía o mecánica, no se llegó a publicar nada; su obra no se conoció hasta que no se editaron sus manuscritos.

Las obras más importantes de la etapa milanesa fueron el Retrato de Cecilia Gallerani, La Virgen de las rocas (1483) y La Última Cena (1495-1498) -declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1980-, realizadas para el refectorio del convento de Santa María delle Grazie.

En 1499 Milán fue ocupada por los franceses y Leonardo, que ya era conocido en toda Italia, inició un periodo en el que estuvo en diversos lugares: Mantua, donde pintó el retrato de Isabel de Este y Venecia, y después volvió a Florencia.

El regreso a Florencia supuso una nueva etapa, a la que pertenecen obras de gran trascendencia, como el cartón y el cuadro definitivo de Santa Ana (1501), el retrato de Mona Lisa, o la Gioconda (1503), y hasta 1505 trabajó en la Batalla de Anghiari para el palacio Vecchio, obra que dejó inacabada y que se perdió. A continuación, y dentro del mismo período, realizó Baco, Leda (1504-1508), conocida a través de dibujos y copias, y dos Madonas (hacia 1506-1512), por encargo de Luis XII, que se perdieron.

Volvió a Milán y formó escuela, y más tarde marchó a Francia (1515), donde se consagró prácticamente a las investigaciones arquitectónicas.

Da Vinci murió a causa de un derrame cerebral en el Castillo de Clos-Lucé de Amboise, Francia, en 1519.

Autor entrada: Diego Torres

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