Biografía de Luis de Góngora

Poeta barroco español (Córdoba, 11 de julio de 1561 – 23 de mayo de 1627). Su nombre completo era Luis de Góngora y Argote.

Fue el creador y máximo representante del culteranismo. Descendiente de una familia acomodada, realizó sus primeros estudios en Córdoba y luego pasó a Salamanca, en cuya universidad estudió derecho, humanidades y matemáticas.

En 1585 fue nombrado racionero de la catedral de Córdoba, donde desempeño diversos cargos. Realizó constantes viajes a la corte, como muchos escritores de la época, y en 1617 traslado definitivamente su residencia a Madrid. Pese a ser nombrado capellán de Felipe III, sufrió graves penurias económicas.

En 1626, gravemente enfermo, regresó a su Córdoba natal, donde murió. Aunque su producción literaria se centró en la poesía, también escribió dos obras de teatro, Las firmezas de Isabela (1613) y El doctor Carlino. La mayor parte de su obra poética no se publicó directamente, sino que circuló en manuscritos.

Realizó más de 200 composiciones de arte menor, entre las que se incluyeron romances, letrillas, villancicos y canciones, en su mayoría compuestas a partir de 1580.

Entre los romances destacan Entre los sueltos caballos (1585), Servía en Orán al rey (1587), Angélica y Meodoro (1602), inspirado en Ariosto, Amarrado al duro banco, donde trató el tema de la cautividad, Dejad los libros ahora, de tono burlesco, y Noble desengaño, de carácter lírico; entre las letrillas, que también se caracterizan por la gran variedad de temas, merecen destacarse La más bella niña (1580), Hermana Marica (1580), No son todo ruiseñores, de tono satírico, y Ándeme yo caliente. Los sonetos, considerados entre los más bellos de la poesía española, mostraron asimismo su tendencia a la sátira y una profunda agudeza, sin abandonar el tema amoroso.

Destacan Soneto a Córdoba (1585) y Mientras por competir con tu cabello. Sus dos poemas mayores fueron compuestos entre 1612 y 1613. En Fábula de Polifemo y Galatea (1612) narró los amores de Acis y Galatea y la venganza del gigante Polifemo, adaptando el tema de las Metamorfosis de Ovidio.

En Las soledades (1612-1613) mostró un alto contenido lírico, logrando una hábil transformación de la naturaleza en materia poética. Ambas obras se caracterizan por su profunda oscuridad y levantaron grandes polémicas y críticas, como las de Quevedo, Lope de Vega y Juan de Jáuregui.

El estilo de Góngora es una magnífica muestra del culteranismo barroco. Su lenguaje abundó en cultismos, figuras retóricas y alusiones mitológicas que, si bien dificultan la lectura, ampliaron también las perspectivas de la poesía de su tiempo.

Influyó en otros poetas del barroco como Villamediana, Soto de Rojas, Bocángel, sor Juana Inés de la Cruz y Calderón de la Barca, y en poetas posteriores como los de la generación del 27, que revalorizaron su obra.

Autor entrada: Diego Torres

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