Biografía de Miguel Delibes

Escritor español (Valladolid, 17 de octubre de 1920 – 12 de marzo de 2010).

Hijo de una familia montañesa emparentada con el compositor francés Léo Delibes, estudió en un colegio de los Hermanos de la Doctrina Cristiana. En los últimos meses de la Guerra Civil, tras cumplir los dieciocho años, se alistó como voluntario en Marina, incorporándose a la dotación del crucero Canarias.

Tras la guerra, estudió derecho, comercio y periodismo, que terminó en Valladolid, Bilbao y Madrid, respectivamente. Antes de doctorarse, a los veinte años, entró como caricaturista en El Correo del Norte, de Valladolid, diario al que ha estado vinculado siempre y en el que ha ejercido como director. Trabajó también en el Banco Castellano de su ciudad natal y, en 1944, obtuvo la cátedra de derecho mercantil en la Escuela de Comercio.

En 1946 contrajo matrimonio con Ángeles de Castro, con quien tendría siete hijos fruto de su unión. En 1948 obtuvo el premio Nadal con la novela La sombra del ciprés es alargada, su primera novela, que fue la revelación del año y una de las citas obligadas de la narrativa de posguerra. Siguieron otras muchas, al ritmo de una por año. Entre las más destacadas: Diario de un cazador (1955), que fue Premio Nacional de Literatura Miguel de Cervantes de ese año, Siestas con viento sur (1957), Premio Fastenrath de la Real Academia Española, La hoja roja (1959), Las ratas (1962), que fue Premio de la Crítica y está considerada una de sus mejores novelas, Cinco horas con Mario (1966), auténtico clásico ya de la novela española contemporánea, El disputado voto del Sr. Cayo (1978), Los santos inocentes (1981), El tesoro (1985), Cartas de amor de un sexagenario voluptuoso (1983), Castilla habla (1986), Señora de rojo sobre fondo gris (1991) y Coto de caza (1992).

Con el avance de la metrópoli vallisoletana se refugió en el campo burgalés de Sedano, donde ejerce su pasión de siempre, la cinegética. El tema de la caza es recurrente a lo largo de todos sus escritos, como la presencia de la naturaleza, el paisaje castellano, la desaparición de las labores campesinas y el abandono de los pueblos, hecho que lo convierte en un auténtico adelantado de su tiempo en cuanto a la denuncia del drama ecológico que estos fenómenos plantean.

Mención especial merece su estilo, caracterizado por la pulcritud y minuciosidad en la descripción, y por la pertinencia léxica, que le lleva a recuperar la memoria de aquella riqueza lingüística malograda por aquellas pérdidas. Capítulo aparte son sus libros de viajes, como Europa: parada y fonda (1963) y USA y yo (1966).

En 1975 fue nombrado miembro de la Real Academia Española, ocupando la silla de la letra «e». hasta su fallecimiento en el año 2010.

Autor entrada: Diego Torres

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