Biografía de Plutarco

Escritor griego (Queronea, [actual Grecia], h. 50 d. C. – Delfos, h. 120 d. C.).

Nació en el seno de una familia de comerciantes acomodada. A los veinte años partió a Atenas, donde estudió retórica, filosofía y ciencias. Después efectuó numerosos viajes por negocios o placer, visitó Egipto y, en diversas ocasiones, Roma, donde residió una parte de su vida, y se dedicó a dar conferencias y a educar a los hijos de familias distinguidas, como al futuro emperador Adriano.

Regresó a Queronea, donde residió hasta su muerte, llegando a ser el máximo sacerdote de Delfos. Fue en su ciudad donde compuso la mayoría de sus obras. Su casa se convirtió en punto de reunión de amigos interesados por cuestiones diversas, entre ellas la filosofía.

El conjunto de su obra refleja esta diversidad de intereses y se divide en dos grupos: Obras morales y Vidas paralelas, más conocidas por el título latino de Moralia.

El primer grupo recoge hechos y anécdotas, conferencias literarias o filosóficas, consultas epistolares y diálogos; los temas son muy variados. En ella se encuentran diatribas de carácter retórico como De la fortuna y Del amor, y otras de tono más serio en las que se pretende una discusión filosófica, como las que profundizan en la doctrina platónica del alma. Otros temas que aparecen son la psicología y la inteligencia de los animales.

En el segundo grupo, las Vidas paralelas, se narra la vida de cuarenta y seis personajes griegos —de las que se han conservado veintidós—, equiparando a cada una de ellas con un romano, para demostrar de esta manera que Grecia no estaba ni mucho menos por debajo de Roma.

La intención de Plutarco fue educativa, ser una escuela de costumbres, y para ello llevó a cabo un riguroso estudio de las fuentes, y en su objetivo de hacer una descripción moral se centró en aspectos psicológicos, en los pequeños hechos, anécdotas, actitudes y hábitos familiares, más que en grandes acontecimientos; prefirió describir al hombre que al héroe.

Plutarco fue admirado durante el Renacimiento, que se valió de esta obra para conocer el ideal antiguo. La primera versión que llegó a Occidente es obra del maestro de Rodas Juan Fernández de Heredia (siglo XIV), que hizo traducir una parte de las obras al griego moderno y de éste al aragonés. Juan I de Cataluña-Aragón se interesó por ellas, y cuando Juan Fernández murió (1396), su versión se guardó en la biblioteca real. A su vez, el humanista Coluccio Salutati pidió la versión aragonesa para traducirla al latín у de ésta nacieron las primeras versiones italianas.

El reconocimiento que tuvo esta obra se debe quizá a la descripción que el autor realizó del mundo helénico en el momento en que éste llegaba a su fin.

Autor entrada: Diego Torres

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