Biografía de Santa Teresa de Jesús

Reformadora religiosa y escritora mística española (Ávila, 28 de marzo de 1515 – Alba de Tormes, 4 de octubre de 1582). Su verdadero nombre era Teresa Sánchez de Cepeda Dávila y Ahumada, también conocida como santa Teresa de Ávila.

Fue criada en un hogar de gran devoción católica, si bien su padre fue probablemente un judío converso y su abuelo paterno había sido procesado por la Inquisición. Su madre, en cambio, pertenecía a una familia de la nobleza abulense. Ella misma habla de sus años de infancia y juventud en su obra autobiográfica Libro de su vida (1562-1565), verdadera confesión, escrita por obediencia.

Aficionada a la lectura desde pequeña, poseía una cultura muy superior a la de las mujeres de su época.

Cuando tenía 14 años entró como educanda en el convento de las Agustinas de Ávila, y por consejo de una de estas monjas y de un tío suyo, cuatro años después ingresó en el monasterio carmelita de la Encarnación, de la misma ciudad, donde tomó los hábitos en 1536 y pronunció votos perpetuos. Un par de años antes, estando de visita en casa de sus padres, había sufrido un grave ataque nervioso que la dejó paralítica durante dos años. A partir de entonces padeció diversas enfermedades a lo largo de su vida, así como continuas crisis religiosas en las que sentía flaquear su fe, que luego renacía con fervor.

A partir de 1555 comenzó un resurgir de su vida espiritual, de entrega absoluta a Dios y alejamiento de todas las cosas materiales, a través de la oración. Por esa misma época comenzó a tener visiones místicas, que fueron narradas por ella de forma apasionada.

Recorrió España fundando pequeños monasterios, según la reforma que ella había proyectado a partir de 1560 y que, en sustancia, consistía en restablecer en la Orden la primitiva, y perdida, austeridad. Contaba con una autorización del papa Pío IV y con el dinero que le había dado un hermano que había viajado con la colonización a Perú, pero también con el rechazo de los que se oponían a la reforma, los «calzados», en oposición a los nuevos «descalzos». Fue desde entonces la suya una vida de lucha tenaz contra los opositores; con voluntad férrea llegó a fundar 32 conventos.

Sus escritos son, junto con los de San Juan de la Cruz, las máximas expresiones de la literatura mística española del Siglo de Oro. Toda su obra literaria está en función del propósito religioso que movió su vida; por ejemplo, en Moradas o castillo interior (1578) se refiere a los grados de la oración, las siete moradas; en Camino de perfección (1583) da consejos a otras monjas; en El libro de las fundaciones (escrito a partir de 1573 y publicado en 1613) narra su actividad reformadora. Otros libros suyos son: Concepto del amor de Dios, Relaciones, Constituciones, Epistolario. Escribió también poesías, pero algunas de las que se le atribuyen son de autoría dudosa, según algunos especialistas.

La Iglesia reconoció rápidamente sus méritos y fue beatificada en 1614 y canonizada en 1622.

Autor entrada: Diego Torres

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.