Biografía de Séneca

Filósofo, escritor y político romano (Córdoba, 4 a. C. – Roma, 12 de abril de 65 d. C.). Su nombre completo era Lucio Anneo Séneca, también llamado Séneca el Joven para distinguirlo de su padre.

Hijo de Séneca el Retórico, se trasladó a Roma muy joven para estudiar oratoria y filosofía. Fue discípulo de los filósofos eclécticos Sotión, Atalo y Papirio Fabiano, que ejercieron una gran influencia sobre su propio pensamiento filosófico.

En el año 31 fue hecho senador por Calígula y obtuvo el cargo de cuestor, pero su brillante carrera de abogado le enfrentó al emperador, que finalmente forzó su retirada de la actividad política. En los años siguientes Séneca se dedicó al cultivo de la filosofía y la literatura, y mantuvo una intensa vida social que le proporcionó un gran prestigio entre las clases pudientes de Roma. Sin embargo, cayó en desgracia ante Mesalina, primera esposa del emperador Claudio, que recurrió a la calumnia para acusarle de adulterio con Julia Livila. La gravedad de este delito en la sociedad romana provocó que fuera juzgado y condenado a muerte por el Senado. Sólo la intervención del propio Claudio pudo impedir que se cumpliera la sentencia, pero Séneca fue condenado al exilio en la isla de Córcega en el año 41. Tras la muerte de Mesalina, en el año 49 fue llamado otra vez a Roma por la nueva esposa del emperador, Agripina, que le encomendó la educación de su hijo Nerón.

Al morir Claudio en el año 54, Séneca ejerció una gran influencia en el gobierno de Roma, junto a Nerón, pero tras el asesinato de Británico y Agripina y cuando el nuevo emperador acentuó su carácter delirante y violento, optó por abandonar la actividad política en el año 62.

Poco después Nerón provocó el incendio de una parte de Roma, y la oposición política, dirigida por Calpurnio Pisón, aprovechó la indignación popular para conspirar, aunque sin éxito, contra él. Nerón culpó del levantamiento a su antiguo maestro y le obligó a quitarse la vida, lo que Séneca cumplió siguiendo la tradición de la nobleza romana de cortarse las venas.

A lo largo de su vida Séneca escribió importantes obras de carácter literario y filosófico. Entre las primeras cabe señalar sus tragedias a imitación de los clásicos griegos, aunque nunca alcanzó su fuerza dramática. Destacan, entre otras, Fedra, Edipo, Medea, Agamenón y Hércules, y una violenta sátira contra el emperador Claudio, Apocolocyntosis divi Claudii.

En cuanto a sus tratados filosóficos, su pensamiento es de carácter moralista, destinado a la formación ética del individuo, aunque presenta frecuentes contradicciones y es poco constante en sus criterios. Sobresalen los diálogos titulados De providentia, De constantia sapientis, De ira, De vita beata, De otio y De tranquillitate animi, los siete libros De beneficiis y el tratado dedicado a Nerón De clementia.

Frente al estilo delicado y elegante impuesto por Cicerón, Séneca prefirió las frases cortas y directas, con frecuentes antítesis, repeticiones y asimetrías.

Autor entrada: Diego Torres

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