Biografía de Tomaso Albinoni

Compositor barroco italiano (Venecia, 8 de junio de 1671 – 17 de enero de 1750).

Tuvo el privilegio de pertenecer a una familia acomodada, lo cual le permitió estudiar canto, violín, contrapunto y no tener que cormponer para ganarse la vida, sino por puro placer. En el siglo XVIII a los artistas que se hallaban en esta situación se los llamaba «dilettanti» o «amateurs»,

Aparte de algunos breves viajes, permaneció toda su vida en Venecia, donde en 1964 estrenó su primera ópera, Zenobia, reina de los palmirenos, una de las pocas, de las casi cincuenta que compuso, que sobrevivieron completas; el resto se perdieron o cayeron en el olvido al dejar de representarse.

La música instrumental de Albinoni le situó en la primera línea de los compositores venecianos de su tiempo, junto a Antonio Vivaldi y Benedetto Marcello. En su abundante producción, de la que sólo una parte se editó en vida del músico, se alternan diferentes tipos de obras: sonatas, conciertos, sonatas da chiesa; obras vocales de estilo polifónico tradicional y con sonoridades y armonizaciones muy atrevidas para su época. Estos aspectos de novedad despertaron un gran interés hacia el músico, que fue considerado por sus contemporáneos como un compositor de ideas avanzadas y muy valorado dentro de su estilo, hasta el punto de que Bach tomó temas de Albinoni, como base para algunas de sus composiciones. Otra innovación que se le atribuye es la inclusión de la sinfonía, costumbre que después se generalizó.

A partir de 1740 cesó su actividad creativa, sin que se haya sabido nunca el motivo de esta interrupción en su tarea compositiva. Se publicaron, entre otras, 12 sonatas (1694), 6 sinfonías y 6 conciertos (1700), 36 conciertos (1707-1722) y 6 sonatas da chiesa para violín y violoncelo (1704). Se conservan algunas composiciones manuscritas, como las Seis sinfonías (1735). Albinoni fue, además de compositor, violinista y maestro de canto,

Una pieza que se hizo muy célebre fue el Adagio, aunque se trata de un arreglo realizado en el siglo XX sin que se haya demostrado que fuera auténtico, pero sí es cierto, en cambio, que a partir del momento en que la obra se popularizó, hacia 1950, el compositor fue conocido por un público muy amplio y redescubierto por muchos.

El Adagio de Albinoni se ha utilizado en innumerables ocasiones como sintonía publicitaria en los medios de comunicación audiovisual para anunciar productos tan diferentes como coches, perfumes, etc., con lo cual ha alcanzado gran popularidad hasta nuestros días. Así mismo ha sido versionado por diferentes artistas, dentro de sus respectivos estilos, y también forma parte de bandas sonoras de películas de cine y series de televisión.

Autor entrada: Diego Torres

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