Biografía de William Blake

Poeta, grabador y pintor prerromántico británico (Londres, 28 de noviembre de 1757 – 12 de agosto de 1827).

Hijo de un sombrerero londinense, desde muy joven se dedicó a la literatura y al arte. Estudió dibujo y durante años hizo prácticas de grabado antes de frecuentar la Royal Academy, que abandonó en 1780, incapaz de soportar los métodos de enseñanza tradicional.

Fue uno de los poetas más representativos del prerromanticismo literario británico. Sensible, como Füssli y Flaxman, a los estímulos del clima cultural estrechamente ligado a los mitos clasicistas del siglo XVIII y a las tendencias prerrománticas.

Blake fue un poeta de excepcional carga innovadora y de gran intensidad visionaria. En su obra mezcló misticismo, erotismo y fantasía, que desarrolló con la lectura de textos medievales. Su carácter anárquico y místico le llevó a desarrollar una teoría poética de la imaginación que plasmó en sus poemas líricos y épicos. «La imaginación es mí mundo», anotó, con visión profética, en una de sus obras.

En sus primeras obras, Las canciones de la inocencia (1789) y Las canciones de la experiencia (1799), trató la condición vulnerable del hombre en la sociedad urbana industrializada y deshumanizada. Él mismo ilustró sus libros utilizando nuevas técnicas de grabado en color a la acuarela o miniaturas impresas. Para Blake el libro debía ser algo semejante a los manuscritos miniados medievales, en los que el texto y las ilustraciones deben ir íntimamente unidos. Ilustró también obras de otros autores como Pensamientos nocturnos de E. Young (1797) y La divina comedia de Dante (1824-1827).

William Blake estuvo influenciado por el cristianismo libertario, lo que se reflejó en obras como No hay religión natural (1789), Todas las religiones son una (1789), América (1793), El matrimonio del cielo y el infierno (1793) y Europa (1794). Experimentó un rechazo hacia la religión ortodoxa, que le llevó a tomar parte activa contra la evolución del cristianismo contemporáneo que había llevado al conformismo quietista de Suedenbory y Böhme, y siguió la corriente individualista que se refleja en una recopilación que tituló Libros proféticos, entre los que incluyó Urizen (1794), Los (1795), Milton (1808) y Jerusalén (1804-1820), este último un poema apocalíptico de estilo simbólico donde la estética de lo sublime alcanza una expresión paroxística.

Como pintor fue muy complejo y en él confluyeron varios componentes. Habituado a las lecturas de carácter religioso, filosófico y místico, en el campo de las artes figurativas estuvo influenciado por el estilo neogótico. También encontró estímulos en el arte antiguo, el Renacimiento y el manierismo, pero sobre todo en la obra de Miguel Ángel. En el plano formal la herencia del maestro se manifiesta en la utilización de la línea para expresar la flexibilidad de ciertos elementos zoomorfos y fitomorfos, anticipando con ello ciertas tendencias del art nouveau.

El torbellino de los amantes, que se conserva en la Galería de Arte de Birmingham, es una de sus obras pictóricas más célebres. Ejerció una gran influencia entre los simbolistas y los surrealistas del siglo XIX.

Autor entrada: Diego Torres

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